«Revístanse, pues, como elegidos de Dios, santos y amados de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, soportándose unos a otros y perdonándose mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor los perdonó perdónense también ustedes….que la paz de Cristo reine en sus corazones pues a ella han sido llamados formando un solo cuerpo.» (Col 3, 12-15)
… Que el gozo del Señor Espíritu Santo los colme a cada uno de ustedes amados hermanos de la Renovación Carismática Católica del Perú.
Es importante tener presente que Jesús vino a tomarnos a cada uno de nosotros en este paso del mundo al Padre, vino a cambiar las raíces mas profundas de nuestros corazones somos perdonados y llevados en manos de nuestro Padre Celestial, pues Dios es nuestro Defensor, Jesús es el Paráclito y El envía otro paráclito, su Espíritu, el Espíritu de la verdad. Y el paráclito es quien responde a cada palabra, a cada grito, a cada susurro de nuestros labios, de nuestras vidas.
Jesús nos ama y sigue amándonos, El nos revela esta realidad nueva: el descubrimiento de que cada uno de nosotros somos amados y somos libres. Cuan Grande es El!
Primero dice Jesús: “Sígueme”, después nos envía como pobres, pero en realidad somos ricos, tenemos la certeza de que en medio de las tinieblas, brilla una luz. Somos la luz del mundo y la sal de la tierra (Mateo 5,13-14) en la medida en que hayamos aceptado nuestra pobreza y descubierto, a través de ella, la fuerza de Jesucristo, en la medida en que hayamos descubierto que no podíamos amar, pero que El puede amar en nosotros. Entonces lo podremos lograr, pues somos templos del Espíritu Santo y como fuentes de agua viva que manan para la vida eterna, no podemos callar...
Revistamos entonces queridos hermanos como elegidos de Dios de los sentimientos de Jesús: amándonos, perdonándonos y sirviéndonos unos a otros pues hemos sido llamados para ser instrumentos de su paz y de su misericordia; que nos encuentre Cristo a todos unidos en el amor, trabajando y sirviéndole a El alegremente… que así sea querida Renovación Carismática Católica.
Hna. Elvira Cárdenas Pajuelo
Coordinadora Nacional de la Renovación Carismática Católica del Perú